Sin querer queriendo llegue a esta conferencia.
La verdad debo confesar no tenia muchas ganas de asistir a este evento, del porque de esa razón no me pregunten ahora, mejor les cuento mi acercamiento a la música, de un coctel de ritmos que habitaban mi casa cada fin de semana empezó mi oído a distinguir algunas melodías, ya sabia casi como por arte de magia que los sábados (día de limpieza) mi mamá colocaba a Chayanne para hacer oficio. Casi como si fuera un horario ese que se marcan en las empresas o de tarjetita, como en los picapiedra mi mamá sacaba el disco (LP) soplaba la aguja y dejaba que tiempo de vals se tomara mi casa.
Escobazos iban y venían, y yo caminaba al vaivén de sus manos que pasaban de la escoba la trapero y de vez en cuando a mí. Subía las escaleras ahí estaba mi tío, con su actitud roquera con jeans rotos y chaqueta cortada, con reebook clásicas y con aptitud de que quiere chino, al llegar al segundo piso los sonidos de Chayanne se quedaban en el olvido, las estridentes vestimentas de kiss, se tomaban la segunda planta de la casa.
¿Como describirlo? El pum pum pum pum tunck tunck tucnk de una batería llamaba a esa tribu de lejanas tierras después del mar que anunciaban la llegada de aquellos místicos personajes a los cuales mi tío adoraba, sus cabelleras, sus botas, su aptitud sobretodo su maquillaje ahh ese maquillaje!, Eran el grito de batalla para cantar I was made for loving you. Aunque mi abuelita debo admitir era ese arbitro invisible, que mediaba entre las estridentes guitarras y el 1 2 3 1 2 3,(bis) nunca vi que a manera de critica o insulto desprestigiara alguna clase de sonido emitido en mi casa. Creo que de su tranquilidad y su respeto entendí, como ahora que puedo mezclar toda clase de ritmos sin ser encasillado en algún genero.
Obviamente esas ganas de la sociedad de encasillar a las personas por su vestimenta, su apariencia, no han sido indiferentes para un tipo como yo, los largos cabellos que ahora poblan mi cabeza han sido objeto de admiración por parte de algunas, y de mofas por parte de otros. Es curioso ver como se atañen toda clase de adjetivos peyorativos en su mayoría cuando un joven tiene el cabello largo. Es que no es simplemente tener el cabello largo, puede que entonces uno también sea marihuanero, un gamberro que solo quiere asaltar viejitas, o aquel vago que no hace nada, tener el cabello largo significa ser tildado de todas las conjeturas y uniones que a las personas se les puedan ocurrir.
¿Pero cambia entonces el referente del cabello cuando se es músico? Esa pregunta se me ocurrió hoy en la conferencia de “música antigua” que tuvo lugar en el primer piso de la Universidad Central, con motivo de la programación de la semana del arte. A la pregunta que el profesor Federico Sepúlveda dejo abierta al recibir al público afirmando qué es música se me paso por la mente la historia que les acabe de contar.
Para mi la unión de Chayyanne y Kiss fueron mi música esa que me acompaño y de una u otra manera sirvió para que me moviera en esa ambivalencia de saber respetar los gustos del otros, consejo de mi abuelita y entender que existes muchas y muy variadas formas de gozarse la música, como medio de expresión como una sintaxis de palabras o un movimiento de pareja en donde los dos bailan para que los dos se vean bien la música, se convierte en ese referente de estudiantes, de pobres y ricos, de estilizados y de estirados, de viejos que asisten a conferencias con cara de gárgolas simulando un amplio bagaje de conocimientos de choferes de buses atestados de gente, y de jóvenes como yo que entendimos que la música, es todo aquello que hace la vida más feliz.
La posibilidad entonces de oír voces de dos hombres, y dos mujeres que a leguas se notaba que habían asistido a conservatorios para tener esa grandiosa capacidad de dejar boquiabiertos a más de uno, se convirtió en la contaste de esta conferencia que abrió el espectro al desarrollo de una carrera de música en la Universidad Central, haciendo la salvedad de que ya existe la carera de estudias musicales en la sede del centro.
La música antigua, entonces no se convierte en aquella que se escucha en las casas de eruditos escritores, o en claustros o conventos, se convierte en esa manera de abrir ese espectro sonoro que se ve contaminado con ritmos mundanos, y un tanto paganos, e inundan la academia con un nuevo sentimiento con esas ganas de aprender más, de vivir, de inferir una canción por medio de imágenes, o con solo escuchar la traducción hacerse una idea de la situación, ¿Que es la música para ustedes queridos lectores?

